Conscientes del papel preponderante que tiene el traductor en el proceso de transmisión entre culturas de las obras de creación literaria en cualesquiera de sus manifestaciones, y conscientes también de las responsabilidades que esto conlleva, así como de los derechos y las obligaciones que exige el ejercicio ético de su profesión, los miembros de la Asociación Mexicana de Traductores Literarios deciden por voluntad propia adoptar y defender el presente código deontológico, que define y establece las normas éticas de la asociación.
1. Queda entendido que quien ejerza la profesión de traductor literario cuenta con los recursos necesarios (lingüísticos, culturales, literarios, estilísticos, técnicos, de conocimiento especializado, etc.), tanto de la lengua a partir de la cual traduce como de la lengua en la que se expresa. Esta última ha de ser su lengua materna, o cualquier otra lengua que posea y maneje con el mismo nivel de conocimiento que el de su lengua materna, del mismo modo en que todo escritor posee y maneja la lengua en la que escribe.
2. Al mismo tiempo, el traductor se abstendrá de traducir un texto cuya escritura o cuyo campo de conocimiento no sea capaz de dominar. El traductor se compromete a traducir personalmente la obra que se le encargue.
3. El traductor es consciente de que las obras que produce constituyen su patrimonio, y de que su relación con este patrimonio queda sujeta a los derechos y obligaciones que establecen la Ley Federal del Derecho de Autor vigente y su reglamento.
4. El traductor deberá asegurarse de contar con un plazo razonable para conocer la obra que va a traducir, de manera que pueda establecer los tiempos de entrega y las condiciones que requerirá para realizar su trabajo, de modo que todo esto quede claramente establecido en el contrato.
5. En el caso de que el traductor desee o le ofrezcan traducir una obra a partir de otra traducción y no del original, se abstendrá de hacerlo a menos que cuente con la autorización expresa del autor y del traductor, de sus representantes legales o de los editores responsables, con el objeto de no incurrir en un conflicto por derechos no pagados. En caso de que se solicite una traducción indirecta se preguntará la razón a la editorial y, en su caso, se propondrá a colegas capaces de hacer la traducción directa del idioma original.
6. El traductor se abstiene de incluir en su traducción, de manera arbitraria o infundada, cualquier modificación o deformación que tenga como resultado la alteración del pensamiento o el estilo del autor. No podrá efectuar cortes, añadiduras o cambios si no es con el consentimiento expreso del autor o del editor responsable.
7. El traductor goza de plena libertad de aceptar o rechazar traducir un texto. Si percibe que la aceptación de una obra por encargo puede afectar sus intereses o los de terceros, está en plena libertad de rechazar el ofrecimiento.
8. El traductor procurará que su relación con el editor sea contractual. Procurará también que en el contrato se ponga a salvo la naturaleza inalienable, irrenunciable, inexpropiable e imprescriptible de sus derechos morales, y se establezca de manera clara y en detalle todo lo pactado con el editor en lo que se refiere a sus derechos patrimoniales.
9. El traductor negociará las mejores condiciones posibles para llevar a cabo de manera adecuada y correcta su trabajo. Exigirá que se respeten los compromisos establecidos en su contrato, en particular los siguientes:
• Que se le entreguen en tiempo y forma las pruebas de impresión para su revisión y corrección.
• Que en caso de que el editor, autor o corrector realice algún ajuste o modificación sustancial que consideren pertinente, se le pregunte y avise siempre al traductor antes de su realización y aplicación sobre las pruebas.
• Que se garantice que la obra en cuestión no se irá a imprenta sin su visto bueno ni autorización.
• Que se respeten los plazos establecidos.
• Que no se le impongan plazos demasiado breves o cualquier otra forma de limitación que tenga como resultado la afectación de la calidad de su trabajo.
• Que su nombre (y los de los cotraductores y colaboradores, en caso de haberlos) acompañe siempre el de la obra traducida en lugar bien visible, tanto en la obra en sí (en el contrato se puede especificar en qué parte de la obra y en qué términos se otorgarán estos créditos), como en las menciones que se hagan de ella (por ejemplo, en entrevistas, reseñas, comentarios, recomendaciones, carteleras, programas de mano, folletería, etcétera).
10. En el momento de negociar con el editor la tarifa por cuartilla y la extensión de la cuartilla de traducción, el traductor debe tomar en cuenta las recomendaciones de su asociación, o bien consultar con colegas cuál es la tarifa y la extensión recomendadas en ese momento y para el tipo de obra de que se trate. Se da por sentado que siempre deberá tratar de negociar las mejores tarifas posibles, y evitar hasta donde le sea posible el riesgo de incurrir en prácticas de competencia desleal.
11. El traductor se compromete a respetar el secreto profesional en caso de que tenga que utilizar para su trabajo documentos de naturaleza confidencial.
12. En caso de que tenga que trabajar con colaboradores, el traductor debe asegurarse de que cuenten con las competencias necesarias para hacerlo, que sean remunerados de manera adecuada y que su nombre aparezca también en lugar visible en la traducción publicada. Toda colaboración deberá contar, por otra parte, con el acuerdo previo del editor responsable.
13. En caso de desavenencias, dificultades o incumplimientos que no puedan resolverse de común acuerdo, o en caso de que se hayan roto los canales de comunicación, el traductor deberá buscar la mediación de la asociación antes de recurrir a las instancias jurídicas correspondientes.
14. El traductor se abstiene de aceptar trabajos que puedan significar cualquier forma de perjuicio a un colega.
15. El traductor se abstiene, de igual manera, de realizar cualquier acción en perjuicio de la profesión y de la asociación a la que pertenece. En particular, evitará aceptar condiciones de trabajo incompatibles con las exigencias del presente código deontológico.
Uno de los principales intereses de Ametli es la procuración de condiciones favorables para el ejercicio profesional de la traducción. Ante la insuficiencia de legislaciones y prácticas institucionalizadas que defiendan la propiedad intelectual, el reconocimiento, la remuneración y los derechos laborales de los traductores en México, Ametli invita a editoriales públicas y privadas, así como al propio gremio traductor, a seguir los términos del contrato modelo que se propone enseguida a la hora de establecer un acuerdo entre las partes y convenir el inicio de una relación laboral.
Este contrato modelo se ha redactado y consultado con expertos en la materia con el propósito de establecer legalmente las condiciones mínimas necesarias para el ejercicio justo y digno de la traducción en el ámbito editorial. Su intención es que queden claramente estipuladas y que se vigile el cumplimiento de las obligaciones a las que se comprometen tanto traductores como editoriales cuando pactan la comisión de un trabajo por obra determinada.
El contrato modelo que propone Ametli es de uso público y libre y, desde luego, puede modificarse de común acuerdo entre los interesados. No obstante, dado que en él se contemplan como condiciones esenciales, entre otras, la autoría de obra derivada, la cesión del derecho patrimonial por tiempo y territorio determinados, los términos de realización y entrega del trabajo y el estipendio por traducción y regalías, Ametli recomienda que el contrato se suscriba con la menor cantidad de enmiendas que sea posible.
Descarga aquí el contrato modelo de traducción que propone Ametli:
Como miembro de la Alianza Iberoamericana para la Promoción de la Traducción Literaria (alitral), Ametli exhorta a editoriales y traductores profesionales a proteger y defender el acatamiento de una serie de requisitos mínimos que —en pos de una relación laboral digna, en particular, y mejores condiciones de trabajo, en términos generales— debe contemplar todo contrato suscrito entre las partes. Estos requisitos se deducen de los siguientes entendidos:
De acuerdo con lo anterior, alitral recomienda enérgicamente la observancia de estas condiciones mínimas de un contrato de traducción entre traductor y editor, que, al igual que el contrato modelo de Ametli, son de uso público y libre.
Los miembros asociados de Ametli que lleven sus cuotas al corriente cuentan con un servicio especializado de información y asesoría legal sobre asuntos relacionados con la profesión: derechos morales y patrimoniales del traductor, elaboración y revisión de contratos, incumplimiento de cláusulas, contratos impagos, etcétera.
En caso de requerirlo, los miembros asociados de Ametli pueden solicitar este servicio. No obstante, debe señalarse que esta prestación no incluye una asistencia legal integral: las primeras dos sesiones de asesoría corren por cuenta de Ametli, pero cualquier otra consulta o acción jurídica deberá ser asumida por quien la solicite. Por supuesto, de acuerdo con el convenio suscrito con el despacho, este servicio tendrá un costo preferencial para los miembros asociados.
Si tienes algún asunto que requiera orientación, ingresa a la Sala de asociados y envíanos una Solicitud de asesoría legal. Te responderemos a la brevedad posible.
Con el objeto de promover, entre todos nosotros, mejores condiciones de contratación, Ametli invita a sus miembros a que nos hagan llegar, antes de firmarlos, los contratos laborales que en su momento les ofrezcan. La asociación se compromete a realizar una lectura del documento y, en dado caso, a hacerles a los asociados las recomendaciones que se juzguen pertinentes.
Por supuesto, en caso de que la propuesta de la editorial sea trabajar sin contrato (con un acuerdo verbal, de buena fe, etc.), te sugerimos que nos escribas para estudiar las opciones de manera conjunta, a fin de lograr que el proyecto se realice con un contrato de por medio.
En Ametli creemos que es necesario promover una cultura que normalice la celebración de contratos laborales, puesto que es en beneficio de todas las partes involucradas que queden asentados, para poder velar por ellos, todos sus derechos y obligaciones. Escríbenos y te responderemos a la brevedad posible.